Saturday, May 26, 2007

En busca de Gaudí, Barcelona

En uno de mis viajes a Barcelona, fui a ver toda la obra de Gaudí. Este genio que a principios de siglo fue capaz de adelantarse a su tiempo, arquitecto modernista e innovador.

Me gustaría contar un poco la historia de Gaudí, ya que cuando me la contaron me sorprendió mucho.

Antoni Plàcid Guillem Gaudí Cornet, nació en 1852 en Reus (Tarragona - España).

Gaudí padecía desde pequeño un problema reumático que le impedía jugar con los niños de su edad y le hizo faltar a menudo a clase, lo cual le permitía pasar muchas horas observando los animales, las plantas y las piedras. Esta enfermedad lo acompañó toda su vida y para ello, los médicos le recomendaron una dieta vegetariana y que paseara siempre que le fuera posible. Desde muy pequeño mostró entusiasmo por la arquitectura y el dibujo. A los 19 años se trasladó a Barcelona para estudiar en la Universidad de Arquitectura.

Durante sus estudios tuvo distintos domicilios, donde lo acompañaron siempre su padre y su sobrina, Rosa Egea, que fueron su única familia ya que él nunca se llegó a casar, y su madre murió al poco de empezar Gaudí la carrera de arquitectura, en el año 1876.


Para poder pagar sus estudios, el padre tuvo que vender una propiedad de la família y el propio Gaudí trabajó con algunos maestros de obras de Barcelona. Una vez concluídos, intentó disfrutar a lo grande. Gaudí era de personalidad fuerte, con mucho genio y algo incontrolable.

Otro rasgo típico de la personalidad de Gaudí fue su austeridad; vivía sabiamente con lo justo para evitar que el espíritu se dejara vencer por los atractivos de la posesión y la materia. Aunque vivía rodeado de gente poderosa y rica, el arquitecto prefirió la simplicidad de un lecho de hierro en su casa del Park Güell y, en sus últimos años, la modestia de su taller de la Sagrada Familia. Gaudí aseguraba que “No hay que confundir pobreza con miseria; la pobreza lleva a la elegancia y la belleza; la riqueza, a la opulencia, y lo complicado no puede ser bello”.

El trabajo llenó la vida de Gaudí por completo.

El 7 de junio de 1926, un tranvía lo atropelló en la esquina de la Gran Vía de las Corts Catalanas y Bailén. Nadie podía suponer que aquel anciano que yacía en el suelo era Gaudí. Según cuentan, nadie le hizo caso, ya que pensaron que del golpe había muerto al instante. Allí estuvo solo, como si de un mendigo se tratara, tirado en el suelo.

Sin ningún documento, con parte de su sencilla vestimenta sujetada con agujas imperdibles, y un libro de Evangelios como única pertenencia, fue ingresado en el hospital de la Santa Cruz, como indocumentado. Al no regresar a su modesto dormitorio anexo a las obras de La Sagrada Familia, fue buscado por las casas de socorro y hospitales de Barcelona. Una vez que se dieron cuenta de que era Gaudí, comenzaron las visitas al hospital de los personajes mas importantes. Tras su fallecimiento se formaron largas colas de público para ofrecerle su homenaje y último adiós. Sus restos, como no podía ser de otra manera, terminaron enterrados el 12 de junio en la capilla del Carmen de la cripta de la Sagrada Familia.

Fueron muchas sus obras, pero sin duda la mas impresionante de todas es “La Sagrada Familia”. No sabría explicar lo que se siente admirando esta obra, es impresionante. Siempre la había visto en fotos, tv, etc., pero hasta que no la tienes delante no te das cuenta de la magnitud y de lo que este genio era capaz.


La Sagrada Familia es la obra póstuma de Gaudí, proyectada en 1845 y aún por terminar. “El amo de esta obra no tiene prisa”, solía decir a quienes se preocupaban por el retraso provocado por los cambios que introducía en el proyecto original. De hecho, para Gaudí su único cliente era Dios. No se sabe cuando finalizará esta obra, de momento está finalizado el 55%, resulta imposible saber los años que le restan, aunque se dice que por lo menos un siglo más.

Otras como “La Casa de la Pedrera”, en el centro de la ciudad o el “Parque Güell”, deslumbrantes.


Al ver todo lo que este genio fue capaz de hacer, piensas en lo que todavía tenía en su cabeza, los proyectos a los que hubiera dado vida. Los genios no deberían de desaparecer nunca.

El Parque Güell, es tan bello, tan colorido, original, no se ni como describirlo. Lo que sí que es una verdadera lástima es el vandalismo que hace poco destruyó una pieza que dá comienzo al parque y donde todas las personas que lo visitamos nos hacemos fotos, es el drac. ¿Cómo puede ser que uno o varios individuos se atrevan a atentar contra estas obras de arte que jamás podremos recuperar? Es increíble. Las cosas se pueden restaurar, intentar arreglar….. pero Gaudí ya no está y la magia de sus obras debe de permanecer como él las hizo. No hay perdón para la gente que comete estos atropeyos. La foto de El Drac, os la he puesto arriba, antes de...

Jamás veréis algo tan impresionante como las obras de Gaudí. No os lo perdáis.

No son fotos buenas, mi cámara digital nueva me hizo varias trastadas y las mejores fotos salieron movidas ;( … en fin… Si queréis ver fotos buenas e incluso visitas virtuales podéis hacerlo en las páginas oficiales;)

Monday, May 14, 2007

Real Monasterio de Santa María de Guadalupe - Guadalupe - Cáceres - España

En un viaje a Cáceres (pondré más lugares) habían excursiones a Guadalupe. Todos conocemos esta Virgen, pero la verdad nunca hubiera imaginado que ese Monasterio y su pueblo fueran tan bonitos.
Decidimos ir, el pueblo está un poco alejado de todo, pero una vez que llegas y lo ves, de lo que te convences es de que vas a volver.

El Monasterio es de formas arquitectónicas: barrocas, renacentistas, mudéjares y góticas, huellas de románicos y otras tendencias artísticas, entre todos sus edificios y patios su área es de unos 22000 metros cuadrados.

Las visitas tienen que ser guiadas, en la web del Monasterio vienen todos los horarios y lo mejor es intentar hacerla. El precio para adultos es de 4 €, niños de entre 6 y 14 años 1,50 €, grupos y mayores de 65 años 3 €. Si vas en horas que no hay visitas puedes entrar a la iglesia y ver a la Virgen.

El pueblo es muy bonito con muchas tiendas que venden comestibles típicos de Cáceres y Extremadura, así como objetos.

Hay varios restaurantes y en cualquiera de ellos puedes entrar, ya que todos ofrecen platos típicos de la tierra. Os recomiendo que probéis las migas extremeñas.

A la hora de comprar, en lo que se refiere a alimentación, si os gustan las olivas venden unas que son muy verdes, parece que no estén hechas y en algunos bares las ponen, no os arrepentiréis si las compráis, como también los chorizos y sobre todo el Pimentón, buenísimo. También hay quesos y otros productos. Todo lo que me llevé de Guadalupe fue de muy buena calidad, merece la pena.

Anécdota, en frente de la entrada al Monasterio están todos los restaurantes juntos, los camareros salen a por tí, con la carta en la mano para que te decidas por su restaurante. Me hizo mucha gracia, porque unos a otros llevan ese “pique” y se ríen de ellos mismos, así que por eso os comento que podéis ir tranquilamene a cualquiera, los precios son los mismos y la comida excelente.

Si váis al Monasterio de Guadalupe, nunca lo olvidaréis.

Sobre este Monasterio hay una Leyenda, en la página oficial podréis leerla http://www.monasterioguadalupe.com/